Cuarto Domingo de Cuaresma

Los hijos de tus hijos

Dios de todas las generaciones,
desde el principio de los tiempos,
has regalado a tus hijos dones en abundancia para proveerlos en sus necesidades.
Alimentaste a los israelitas con la comida pascual,
y los frutos de la tierra,
mientras cuentan la historia de la alianza en la tierra de Canaán.
Sigue bendiciendo a tus elegidos con el Pan de Vida,
y tejiendo con tu presencia las historias de tu pueblo.
Reúnenos junto a tu ambón y tu altar,
para sostenernos siempre,
y a los hijos de sus hijos.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. Amén.
© 2018 Liturgy Training Publications. 800-933-1800. Texto de Mary Heinrich. Traducción de Ricardo López. Autorización canónica de la Arquidiócesis de Chicago, 28 de agosto de 2018.

Domingo, 31 de marzo de 2019
Dones de amor
Lecturas del día: Josué 5:9, 10 – 12; Salmo 34:2 – 3, 4, 5, 6 – 7; 2 Corintios 5:17 – 21; Lucas 15:1 – 3, 11 – 32. En el Libro de Josué escuchamos cómo el Señor cubre todas las necesidades de su pueblo. Habían dependido del maná enviado como pan del cielo. Ahora han de comer los frutos de la tierra. El maná y el grano son dones del Dios que provee comida para sus hijos.
En la parábola del hijo pródigo, es fácil enfocar al hijo menor, que le pide al padre su herencia y la dilapida en francachelas disolutas. Cuando se ve solo, hambriento y en el extranjero, se da cuenta de quién es y resuelve volver junto a su padre para pedirle que lo contrate para trabajar. Cuando el padre lo ve venir, corre hacia él y lo abraza amorosa y compasivamente. No importa lo que el hijo hizo, es bien recibido en casa. Pero, ¿qué pasa con el hijo mayor, que no aprecia el amor que el padre demuestra por su hijo menor?
El hijo mayor confronta a su padre por el excesivo amor que demuestra por el hijo menor, al que le ha dado sandalias, ropa, un anillo y hasta le hace una fiesta. El padre de la parábola ama igual a sus dos hijos. Es el mismo don para ambos. Los invita a participar en la fiesta. En la Cuaresma, recordemos que el Señor siempre está aguardando el regreso de sus hijos.
© 2018 Liturgy Training Publications. 800-933-1800. Texto de Mary Heinrich. Traducción de Ricardo López. Autorización canónica de la Arquidiócesis de Chicago, 28 de agosto de 2018.

Esta semana en casa

Lunes, 1 de abril
La gracia de Dios
El oficial del rey confía tanto en lo que Jesús dice, que regresa a casa seguro de que su hijo estará sano. Jesús le dio la oportunidad de creer sin haber visto. Cuando le presentamos a Jesús nuestras peticiones, no siempre obtenemos la respuesta que queremos. Con frecuencia, las respuestas a nuestras oraciones nos llevan en una dirección que nunca esperábamos. Este día, pida a Dios confiar en su gracia, para ir a donde él quiera. Lecturas del día: Isaías 65:17 – 21; Salmo 30:2, 4, 5 – 6, 11 – 13; Juan 4:43 – 54.
© 2018 Liturgy Training Publications. 800-933-1800. Texto de Mary Heinrich. Traducción de Ricardo López. Autorización canónica de la Arquidiócesis de Chicago, 28 de agosto de 2018.

Martes, 2 de abril
Curar el aislamiento
Aquel hombre, enfermo ya por treinta y ocho años, conserva esperanzas de curarse, aunque no tenga a nadie para ayudarlo. Su esperanza se cumple cuando Jesús lo encuentra en aquel sitio popular de curaciones. ¿Alguna vez usted se ha aislado porque necesitaba ayuda? ¿Cómo apoya usted a los ancianos o enfermos que viven en su cercanía durante la Cuaresma? Acérquese a ellos, sonríales, léales una historia o un poema, o vaya a caminar con alguno de ellos; no los deje aislados. Lecturas del día: Ezequiel 47:1 – 9, 12; Salmo 46:2 – 3, 5 – 6, 8 – 9; Juan 5:1 – 3, 5 – 16.
© 2018 Liturgy Training Publications. 800-933-1800. Texto de Mary Heinrich. Traducción de Ricardo López. Autorización canónica de la Arquidiócesis de Chicago, 28 de agosto de 2018.

Miércoles, 3 de abril
La obra del Padre
“Mi Padre trabaja siempre, y yo también trabajo”. Al oír estas palabras de Jesús, sus adversarios se enojaron porque las consideraron una blasfemia. Dios sigue trabajando, incluso en los días de reposo. ¿Nos sentimos llamados a colaborar en la obra de Dios? ¿Trabajamos en ella? Medite usted cómo realizar obras de misericordia espirituales y corporales, para continuar la obra de Dios. Lecturas del día: Isaías 49:8 – 15; Salmo 145:8 – 9, 13 – 15, 17 – 18; Juan 5:17 – 30.
© 2018 Liturgy Training Publications. 800-933-1800. Texto de Mary Heinrich. Traducción de Ricardo López. Autorización canónica de la Arquidiócesis de Chicago, 28 de agosto de 2018.

Jueves, 4 de abril
La palabra de Dios
En el evangelio de hoy se prolonga la respuesta de Jesús a los que no quieren escuchar sus palabras. ¿Alguna vez, se ha hecho usted el desentendido ante la palabra de Dios? Esta semana, siéntese en silencio con la palabra de Dios, y deje que entre en su corazón. Preste atención a las palabras o frases que más le llamen la atención, y anote esas palabras o frases en su diario cuaresmal. Busque una manera de volver a meditar en ese versículo de las Escrituras durante la semana. Lecturas del día: Éxodo 32:7 – 14; Salmo 106:19 – 20, 21 – 22, 23; Juan 5:31 – 47.
© 2018 Liturgy Training Publications. 800-933-1800. Texto de Mary Heinrich. Traducción de Ricardo López. Autorización canónica de la Arquidiócesis de Chicago, 28 de agosto de 2018.

Viernes, 5 de abril
Prepare su corazón
Hay un gran desacuerdo entre las gentes de Jerusalén, a propósito de Jesús. Unas parecen saber todo sobre él, y otras nada. Por nuestra parte, fácilmente nos limitamos cuando nos movemos por prejuicios o adoptamos una postura sin discernimiento. Prepare su corazón mediante el sacramento de la Reconciliación o buscando un director espiritual que lo acompañe a orar, lo rete y le ayude a discernir la voluntad de Dios en su vida. Lecturas del día: Sabiduría 2:1, 12 – 22; Salmo 34:17 – 18, 19 – 20, 21, 23; Juan 7:1 – 2, 10, 25 – 30.
© 2018 Liturgy Training Publications. 800-933-1800. Texto de Mary Heinrich. Traducción de Ricardo López. Autorización canónica de la Arquidiócesis de Chicago, 28 de agosto de 2018.

Sábado, 6 de abril
Abra el corazón
Quizá le haya tocado estar en un grupo donde cada quien tiene su propia opinión. Cuando se trata de hacer valer un punto de vista, surgen la confusión y los problemas. El evangelio de hoy habla de la división reinante entre los líderes judíos por causa de Jesús. No tenemos que ir muy lejos para ver divisiones y conflictos en nuestras comunidades, incluso las parroquiales y familiares. Pidamos apertura de mente y corazón para pensar en los demás. No nos cerremos a la presencia de Cristo en el corazón de alguien que tiene una opinión diferente a la nuestra. Lecturas del día: Jeremías 11:18 – 20; Salmo 7:2 – 3, 9 – 10, 11 – 12; Juan 7:40 – 53.
© 2018 Liturgy Training Publications. 800-933-1800. Texto de Mary Heinrich. Traducción de Ricardo López. Autorización canónica de la Arquidiócesis de Chicago, 28 de agosto de 2018.

Share →

Leave a Reply